Diaguita

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Diaguita
Otros nombres calchaquí,
pazioca
Ubicación Flag of Argentina.svg Argentina
Flag of Chile.svg Chile
Población total 31.753 descendientes autorreconocidos en Argentina (ECPI 2004-2005)[1]
Idioma idioma cacán (extinto)
español (actualmente).
Etnias relacionadas quilmes
Distribución aproximada de pueblos indígenas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la conquista.

Diaguita es la denominación quechua con etimología aimara,[2] que significa ‘serrano’ impuesto por los incas, divulgada luego por los españoles, de un conjunto de pueblos independientes con un idioma común, el cacán; ellos se autodenominaban pazioca o paccioca. Eric Roman consideraba que los que vivían al oeste de la cordillera de los Andes eran llamados chili.

En el Noroeste argentino y en el Norte Chico de Chile, especialmente en los valles Calchaquíes, a partir de 850 los diaguitas desarrollaron una cultura de gran riqueza, que arqueológicamente se corresponde con la cultura santamariana. Vivían en poblados organizados, usaban metales y eran alfareros.

Inicialmente opusieron resistencia a la conquista incaica (1471 a 1533); luego, en la Argentina, lograron resistir más de cien años el avance de los españoles: Guerras Calchaquíes, en las que se destacaron los jefes Kipildor o Quipildor, Viltipoco (1561), Chalimín, Juan Calchaquí, Koronhuila (llamado por los españoles Coronilla) e incluso el aventurero andaluz Pedro Bohórquez.

Índice

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[editar] Ubicación

Habitaban al noroeste del territorio argentino en los cerros y valles, en las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, norte de San Juan, extremo noroeste de provincia de Córdoba (Argentina) y el Norte Chico de Chile, en los valles transversales de las regiones de Atacama y Coquimbo teniendo al oeste de los Andes como límite aproximado el río Choapa. Aún se conservan restos de sus ingeniosas construcciones llamadas por los quechuas púkara (o pucará) como la Ciudadela de los quilmes en Tucumán, Tilcara en Jujuy, Fuerte Quemado en Catamarca, Tolombón, Chicoana, y Atapsi en Salta, etc.

[editar] Diaguitas de Chile

Los diaguitas llegaron desde el actual Noroeste argentino al Norte Chico chileno hacia los siglos V y VI [cita requerida] reemplazando al complejo agro - alfarero de Las Ánimas, distribuyéndose en un área ubicada entre los paralelos 27° S (límite septentrional aproximado) y el 32° S (límite meridional aproximado), poblando los valles de Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí, Casapa y Choapa, limitando en esta zona, al norte con los atacameños y al sur con los picunches, convirtiéndose en el pueblo prehispánico más avanzado de Chile. Las relaciones entre los diaguitas orientales (o diaguitas argentinos) y los diaguitas occidentales (o diaguitas chilenos) eran fluidas, tal como lo demuestran los hallazgos de restos de moluscos y mariscos procedentes de las costas chilenas en los yacimientos argentinos y la decoración de las cerámicas con fauna típica argentina (yaguar, ñandú, quirquincho etc.) en los yacimientos chilenos.[cita requerida]

Los diaguitas chilenos, fueron una cultura prehispánica del Norte Chico que existió entre los siglos X y XVI, denominada así por Ricardo E. Latcham quien encontró similitudes culturales con los diaguitas argentinos.

Su idioma es totalmente desconocido. Gerónimo de Bibar, quien llegó con los conquistadores españoles, describió en sus crónicas que cada valle tenía “una lengua de por sí”. Rodolfo Schuller acuñó la hipótesis de que este idioma sería el kakán, hipótesis muy difícil de comprobar. La toponimia del territorio diaguita está actualmente ocupada mayoritariamente por nombres provenientes de otras culturas, picunches, quechuas o españolas.

[editar] Historia

Sucesivos aportes e intercambios comerciales con poblaciones del norte y de la vertiente oriental de la cordillera de Los Andes fueron modificando al Complejo Las Ánimas (siglos VIII a siglo X d. C.) para dar origen a la etnia diaguita. Igualmente existen ciertas divergencias respecto a la situación de los valles Copiapó y Huasco, algunos autores destacan diferencias entre los habitantes de estos valles respecto de los valles diaguitas mas nucleares (Elqui y Limarí) hasta el punto de establecer una nueva cultura en aquellos valles, la Cultura Copiapó.

Al sur del territorio existen pruebas de mitimaes (colonias con fines sociales, económicos o militares) diaguitas destinados al comercio con los pueblos del complejo cultural Aconcagua.

En Argentina los "diaguitas" han persistido con dos identidades culturales: la llamada "diaguita-calchaquí" y la kolla (que aunque con la misma etimología es distinta de la colla boliviana), los kollas (o coyas) argentinos son una fusión de diaguitas, atacameños, omaguacas, capayanes y chichas muy transculturados por la invasión quechua-aimara del siglo XV, eso explica que sus idiomas originales (kunza de los atacameños, y kakan de los diaguitas hayan desaparecido.

La vida diaguita se mantuvo estable hasta la llegada de las tropas del Imperio incaico. Túpac Yupanqui en el año 1470, bajo el mando del general Sinchiruca, quien tenía a disposición 10.000 según lo comentado por el Inca Garcilaso. La conquista probablemente no se realizó de norte a sur como fuese lo esperable, las cerámicas incaicas encontradas en los valles del Elqui y Limarí, anteriores a las encontradas en Copiapó, hacen suponer que el Inca cruzó desde Tucumán hacia estos valles y desde ahí expandió sus conquistas hacia los valles aledaños.

La ausencia de estructuras defensivas, pukaras y el rápido cambio estilístico de las cerámicas locales hacia estilos propios del Cuzco describen una invasión incaica que no tuvo mucha resistencia. La presencia de ciertas cerámicas (vasijas pakcha) destinadas para ritos exclusivos incaicos y otras vasijas destinadas a los jefes locales de claro diseño cuzqueño hacen suponer una fuerte alianza política entre ambos pueblos[cita requerida].

Con la llegada de los españoles y el establecimiento de la encomienda, la población mermó de manera sustancial. Se calcula que en el periodo de dominación incaica la población alcanzaba el número de 30.000 habitantes, en la fundación de la ciudad de La Serena (1544), Juan Bohón relataba “porque desde el Valle de Conconcagua hasta Copayapo no hay 3.000 indios”, a finales del siglo XVI se podían contar sólo 1.200. Posteriormente al levantamiento indígena que quemó la recién fundada ciudad de La Serena (1549) los últimos rasgos de la cultura diaguita desaparecieron, dejando sólo las cerámicas y los cementerios como huellas de su paso por el Norte Chico.

En la actualidad la comunidad Huascoaltina (sectores cordilleranos del Rio Huasco) han revitalizado el reconocimiento a esta etnia, logrado la aceptación de tal condición por el congreso de Chile; aunque en el ambiente académico hay dudas si esta comunidad presenta una real herencia diaguita, puesto que la mayoría de la etnia vivía en los valles del Elqui y Limarí.

[editar] Diaguitas de la Argentina

[editar] Historia

Cuando comenzó la conquista española, 1561, formaron un gran ejército al mando de Juan Calchaquí logrando rechazar a los invasores hasta Santiago del Estero. Pero en 1665 los conquistadores, que habían fundado varias ciudades a modo de cerco (la fundación de la ciudad de Jujuy cerró tal cerco por el Norte), lograron vencerlos. Para evitar rebeliones, los españoles dividieron y desarraigaron a los diaguitas. Por ejemplo la mayor parte de los integrantes de la parcialidad de los Quilmes, fueron obligados a caminar desde Tucumán hasta Buenos Aires, más precisamente hasta la localidad que hoy lleva su nombre.

Alfarería de los valles Calchaquíes, en poder del Museo de La Plata (provincia de Buenos Aires).

Así, prácticamente todos los diaguitas que resistieron a la invasión española fueron desarraigados o deportados al concluir la Guerra diaguita (o Guerra calchaquí), algunas parcialidades fueron tratadas con algo más de indulgencia al no haber participado en tal conflicto, tal es el caso de los Amaicha, los cuales pudieron así permanecer en sus territorios ancestrales (en el sector de Valles Calchaquíes correspondiente a la provincia de Tucumán).

Algunos diaguitas procedentes de los Valles Calchaquíes, lograron encontrar refugio en el Chaco Austral haciendo alianza con etnias pampidochaqueñas como las de los abipones y emokovit o mocovíes, esto explica en parte dos cuestiones: los grandes alzamientos chaqueños inmediatos al fin de las Guerras Calchaquíes, uno de tales alzamientos significó la destrucción de la ciudad española de Concepción de Buena Esperanza -ubicada a orillas del antiguo cruce del río Bermejo-, en territorio de la actual provincia argentina del Chaco; la otra cuestión que se explica al saber de tal éxodo desde los Valles Calchaquíes hasta casi las orillas del río Paraná Medio, es la existencia de topónimos que les recuerdan, por ejemplo el de la localidad de Calchaquíes en el centro norte de la provincia de Santa Fe. En todos estos casos debe recordarse que el grupo de diaguitas que se autodenominó "calchaquí" lo hizo en homenaje a su principal líder, el mencionado jefe Juan Calchaquí (Kalchakí).

Se estima que su población en el actual territorio argentino era de 415.000 a 455.000 personas a medíados del siglo XVI, unos 320.000 en el noroeste, 35.000 en el Cuyo y 60 a 100 mil en el centro argentino.[3] En 2001 se estimaba en unas 62.000 personas hispanohablantes en las provincias argentinas de Catamarca, Salta, Santiago del Estero, La Rioja y extremo noroeste de Tucumán, que se consideraban pertenecientes a este grupo étnico.[4]

La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001, dio como resultado que en las provincias de Jujuy, Salta y Tucumán se reconocen o descienden en primera generación del pueblo diaguita 14.810 personas, de los cuales 7.216 residen en comunidades. En las provincias de Catamarca, Córdoba, La Rioja, Santa Fe y Santiago del Estero se autorreconocieron 6138 diaguitas. En la Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del Gran Buenos Aires se autorreconocieron 6217 diaguitas. En todo el país se autorreconocieron 31.753 diaguitas, 8180 viviendo en comunidades.[5]

[editar] Comunidades

En la provincia de Catamarca se halla la comunidad Los Morteritos-Las Cuevas, dentro del municipio de Villa Vil, en el norte del departamento Belén, que cuenta con 246 integrantes.[6]

En la provincia de Tucumán se hallan las comunidades:[7]

  • En el Departamento Tafí del Valle:
    • Casas Viejas (105 familias).
    • El Mollar (225 familias).
    • La Angostura (86 familias).
    • Valle de Tafí (450 familias).
    • Ayllu El Rincón (50 familias).
  • En el Departamento Trancas:
    • Potrero de Rodeo Grande (100 familias).
    • Chasquivil (25 familias).
    • Tolombón (103 familias).
    • Hualinchay (40 familias).
    • Chuschagasta (84 familias).
    • Ancajuli (15 familias).
    • San Pedro Colalao (40 familias).
    • Anfama (10 familias).
  • En el Departamento Chicligasta:
    • Solco Llampa (5 familias).
  • En el